Precios de GASOLINA y DIESEL por países

•abril 2, 2014 • Dejar un comentario

El coste del combustible es un factor muy importante a tener en cuenta a la hora de planificar un viaje por carretera. Su precio depende, como sabemos, de múltiples factores, tanto endógenos como exógenos: si se es productor o importador, de los impuestos indirectos que cada gobierno aplique a los carburantes, de las fluctuaciones del mercado e, incluso, de eventuales conflictos armados en Oriente Medio.

Para que podáis elegir con criterio y no os llevéis una desagradable sorpresa al acercaos al surtidor, os traemos una serie de estadísticas muy interesantes extraídas de Global Petrol Prices, una web de referencia en lo que al coste de llenar el depósito se refiere. Los datos están actualizados a marzo de 2014:

gasolina

diesel

Como no podía ser de otra forma, los países con la gasolina más barata son los mayores productores mundiales de crudo, con Venezuela, Irán y Arabia Saudí a la cabeza, que prácticamente regalan el combustible, con la particularidad de que algunas naciones (como es el caso de Irán y Bolivia) mantienen un precio subvencionado para sus ciudadanos mientras que los turistas tienen que pagar más por repostar.

En el lado opuesto, encontramos a la mayoría de los países de la Unión Europea, con Noruega como el país del mundo donde más cuesta llenar el depósito, debido sobre todo a la fuerte carga impositiva que aplica su gobierno al consumo de carburante. Malas noticias si quieres hacer la Atlantic Road o la Trollstigen Road. Por lo que respecta a España, seguimos siendo uno de los países con la gasolina más cara del mundo, algo que no incita precisamente a emprender un viaje por carretera. Os dejo un par de gráficas sobre la evolución de los precios durante los últimos meses:

España

Como se puede observar, el precio medio de la gasolina en España durante el periodo estudiado fue de 1,42 euros, con un máximo de 1,5 euros en septiembre de 2012 y un mínimo de 1,37 euros dos meses después. Si lo comparamos con la media mundial para el mismo periodo, el carburante en nuestro país resulta un 27% más caro.

Aquí tenemos la evolución de los precios del combustible en España comparada con la de otros países occidentales relevantes:

Comparativa

Si estos datos te han sabido a poco, en la web My Travel Cost disponen de muchas otras estadísticas jugosas a la hora de planificar un viaje, desde el coste de la comida o el alojamiento, hasta el precio del alcohol. Merece la pena echarle un vistazo antes de decidir el próximo destino😉

C’ÉTAIT UN RENDEZ-VOUS (Claude Lelouch, 1976)

•febrero 17, 2014 • Dejar un comentario

Rendez-vous

TÍTULO ORIGINAL: C’était un rendez-vous

AÑO: 1976

DIRECTOR: Claude Lelouch

PAÍS: Francia

DURACIÓN: 9 minutos


El cortometraje ‘C’était un rendez-vous’, del director francés Claude Lelouch, se ha convertido con el paso de los años en una pieza de culto. Constituye el primer exponente de video ‘on board’ de un vehículo atravesando a toda velocidad una gran urbe con tráfico real. Pero, sin entrar en disquisiciones morales o éticas, lo que aquí se nos ofrece es algo más, una historia de amor de altas revoluciones. El corto experimental de Lelouch, que cuenta con una fructífera trayectoria cinematográfica en su país, destaca por el riesgo que supuso su filmación en tiempo real y sin trucajes (así nos lo explican al comienzo de la película) y el misterio que rodea lo referente al conductor real a los mandos del vehículo que surca de madrugada la Ville lumière.

La filmación se hizo sin contar con ningún tipo de permisos por lo que las calles no se cortaron al tráfico. Esto, unido al hecho de que nunca se haya sabido con certeza quién fue el piloto, ha sido el caldo de cultivo ideal para la proliferación de infinidad de rumores y teorías a lo largo de estos años. Como de costumbre, la leyenda suele ir un paso por delante de la realidad. Veamos…

Mercedes 450SEL 6.9

L A  M Á Q U I N A
El vehículo utilizado para el corto fue el propio coche de Lelouch, un Mercedes 450SEL 6.9. Este modelo, que puede alcanzar una velocidad máxima de 235 km/h, montaba exclusivamente una transmisión automática de tres velocidades. Sin embargo, durante la película se escucha claramente como el conductor engrana hasta una quinta manual, así como el típico punta-tacón al reducir de marcha con un motor de altas revoluciones. Lelouch, interesadamente, nunca ha sido demasiado claro sobre aspectos claves del rodaje como la velocidad máxima, y siempre ha manifestado que en algunos tramos se llegaron a alcanzar los 230 km/h. Para desilusión de muchos fanáticos, los cálculos realizados por varios expertos mostraron que el coche nunca superó los 140 km/h. En su defensa diremos que el propio cineasta reconoce durante el documental del ‘making of’ que el motor que se escucha es el de un Ferrari 275 GTB, que se corresponde con el número correcto de engranajes y el sonido de un V12, muy distinto al de cualquier V8, incluyendo el motor de 6,9 litros del Mercedes. Así, el potente rugido del Ferrari se superpuso como una especie de doblaje para potenciar la sensación de velocidad.

EL PILOTO El mayor misterio que rodea esta película es quién condujo el vehículo. En el citado documental, Claude Lelouch asevera que fue él mismo el que condujo su Mercedes por las calles de París. Sin embargo, la leyenda apunta que el encargo se le encomendó a un taxista parisino o, incluso, a un piloto de Fórmula 1. El recorrido fue establecido con antelación y, aparte de Lelouch o del supuesto conductor misterioso, tan sólo dos personas lo conocían. El primero era Elie Chouraqui, el asistente del cineasta, que se encontraba con un walkie-talkie cerca del palacio del Louvre. Su objetivo era ayudar al conductor en el único cruce ciego del recorrido (el arco). Sin embargo, Lelouch ha desvelado que la radio no funcionó, así que si Elie hubiese tratado de advertirle de un peatón habría resultado inútil. La otra persona que sabía de su llegada era la novia de Lelouch, Gunilla Friden. Él le avisó de que llegaría en diez minutos al Sagrado Corazón y le pidió que apareciera a su llegada.

E L  P I L O T O
El mayor misterio que rodea esta película es quién pilotó realmente el vehículo. En el citado documental, Claude Lelouch asevera que fue él mismo el que condujo su Mercedes por las calles de París. Sin embargo, hay rumores que apuntan que el encargo se le encomendó a un taxista parisino o, incluso, a un piloto de Fórmula 1.

“Fue una cita”, como podría traducirse al castellano, se rodó al alba de un día cualquiera de agosto de 1976. Filmado en una sola toma, la cámara nos sitúa en primera persona, a la altura del parachoques delantero, durante un frenético recorrido por las calles de París. La sensación de velocidad al ir casi a ras de suelo es brutal y la única banda sonora que nos acompaña es el rugido de un motor sometido a altas revoluciones, el chasquido del cambio y los neumáticos chirriando sobre el asfalto. Durante el recorrido, que da comienzo en un túnel cerca de la Porte Dauphine, disfrutamos fugazmente de algunos de los iconos más reconocibles de la ciudad como el Arco del Triunfo, el edificio de la Ópera, la Plaza de la Concordia o los Campos Elíseos. Sólo cuando el vehículo llega a su destino, la Basílica del Sagrado Corazón, el nombre del cortometraje cobra sentido: al bajar del coche, una chica recibe al misterioso conductor.

Durante su periplo por las calles parisinas, nuestro protagonista comete todo tipo de infracciones: ignora los semáforos en rojo, cruza las líneas continuas, conduce por dirección contraria y esquiva a los pocos peatones desorientados que le salen al paso a esas horas.

El recorrido fue establecido con antelación y, aparte de Lelouch o del supuesto conductor misterioso, tan sólo dos personas lo conocían. El primero era Elie Chouraqui, asistente del cineasta, que se encontraba con un walkie-talkie cerca del palacio del Louvre. Su objetivo era ayudar al conductor en el único cruce ciego del recorrido. Sin embargo, Lelouch ha desvelado que la radio no llegó a funcionar, así que si Elie hubiese tratado de advertirle de la presencia de algún peatón, habría resultado inútil. La otra persona que lo sabía era la novia de Lelouch, Gunilla Friden. Él le avisó de que llegaría en diez minutos al Sagrado Corazón y le pidió que apareciera a su llegada.

La duración de la película, únicamente 9 minutos, se vio limitada por la escasa capacidad del rollo de película de 35 mm de la época. Fue filmada, supuestamente, con una cámara giroestabilizada que iba montada sobre el paragolpes del Mercedes, pero el ‘making of’ de la cinta y las fotos del rodaje aparecidas recientemente parecen revelar la presencia de una cámara Eclair cam-flex de 35 mm con una lente de gran angular sin giroscopio.

Por lo que respecta a Lelouch, la policía lo arrestó por conducción temeraria tras hacerse público el corto, aunque fue puesto en libertad sin cargos.

EL DIRECTOR El cineasta Claude Lelouch nació en Francia en 1937, poco antes de la ocupación nazi. Hijo de judíos, su juventud se desarrolló en el París de la posguerra. El pequeño Lelouch no era muy buen estudiante así que su padre le regaló una cámara para ver si aquello lograba despertar algo en él; y vaya si lo hizo. Sus primeros trabajos profesionales se ciñeron a filmar eventos deportivos como las 24 Horas de Le Mans y el Tour de Francia. Para encontrar su primer largometraje hay que avanzar hasta 1960, aunque sus inicios no fueron muy prometedores. Su film 'Le propre de l'homme' cosechó duras críticas de la entonces influyente revista Cahiers du cinéma, que llegó a decir "Claude Lelouch, recuerden bien ese nombre, porque nunca volverán a escucharlo". Este "pequeño" contratiempo no desanimó a Lelouch que poco después alcanzaría el reconocimiento de crítica y público con 'Un hombre y una mujer', que se alzó con la Palma de Oro de Cannes y el Óscar a Mejor Película Extranjera en 1966. Tras este sonado éxito, la carrera de este polifacético artista -ha sido director, productor, guionista, escritor y actor- comenzó a despegar pero no sería hasta 1981 que firmó la que es considerada su mejor película hasta ahora, 'Los unos y los otros', un drama musical con la Segunda Guerra Mundial como telón de fondo. El director, que ahora cuenta con 76 años, sigue en activo. Su última película ha sido 'Ces amours-là', estrenada en Francia en 2010.

E L  D I R E C T O R
El cineasta Claude Lelouch nació en Francia en 1937, poco antes de la ocupación nazi. Hijo de judíos, su juventud se desarrolló en el París de la posguerra. El pequeño Lelouch no era muy buen estudiante así que su padre le regaló una cámara para ver si aquello lograba despertar algo en él; y vaya si lo hizo. Sus primeros trabajos profesionales se ciñeron a la filmación de eventos deportivos como las 24 Horas de Le Mans y el Tour de Francia. Para encontrar su primer largometraje hay que avanzar hasta 1960, aunque sus inicios no fueron muy prometedores. Su film ‘Le propre de l’homme’ cosechó duras críticas de la entonces influyente revista Cahiers du cinéma, que llegó a decir “Claude Lelouch, recuerden bien ese nombre, porque nunca volverán a escucharlo”. Este “pequeño” contratiempo no desanimó a Lelouch, que poco después alcanzaría el reconocimiento de crítica y público con ‘Un hombre y una mujer’, que se alzó con la Palma de Oro de Cannes y el Óscar a Mejor Película Extranjera en 1966. Tras este sonado éxito, la carrera de este polifacético artista -ha sido director, productor, guionista, escritor y actor- comenzó a despegar, pero no sería hasta 1981 que firmó la que es considerada su mejor película hasta ahora, ‘Los unos y los otros’, un drama musical con la Segunda Guerra Mundial como telón de fondo. El director, que cuenta en la actualidad con 76 años, sigue en activo. Su última película ha sido ‘Ces amours-là’, estrenada en Francia en 2010.

Finalmente, os dejo un documental muy interesante, eso sí, en inglés:

REPORTAJE Revista RACC: Atlantic Road, territorio vikingo

•noviembre 30, 2013 • Dejar un comentario

Nuevo reportaje en la revista del RACC. En este caso nos vamos hasta Noruega para recorrer la Atlantic Road, todo un desafío en esta época del año.

En el siguiente enlace podéis acceder a su versión online (reportaje a partir de la página 52):

ATLANTIC ROAD, TERRITORIO VIKINGO

En su momento, dedicamos una entrada en el blog a esta espectacular carretera -> ATLANTIC ROAD, Noruega

Entrevista en ‘La Maleta Azul’, de Radio3W

•octubre 22, 2013 • Dejar un comentario

Vive la Ruta 66

Hola de nuevo. En septiembre me entrevistaron en el programa‘La Maleta Azul’ de Radio3W, conducido por Loreto Hernández. La verdad es que me lo pasé genial hablando sobre nuestra carretera favorita.Si queréis saber lo que pasó, pinchad en la imagen para escuchar la entrevista completa😉

Radio3W

Ver la entrada original

PACIFIC COAST HIGHWAY. Estados Unidos

•octubre 10, 2013 • 1 comentario

País: Estados Unidos

Longitud total: 781km

Altitud: 0m

Localización: De San Francisco (N 37° 47.16 W 122° 28.39) a Los Angeles (N 34° 01.10 W 118° 29.28)

Mejor época para recorrer: Las temperaturas son muy suaves durante todo el año. En verano, el tráfico de vehículos se intensifica.

Película: Castillos en la arena (Vicente Minnelli, 1965). Richard Burton y Elizabeth Taylor, la gran pareja del cine de los sesenta, en una espléndida historia íntegramente rodada en localizaciones de Big Sur. Los títulos de crédito iniciales son un preludio de la importancia del entorno durante el resto del metraje.

La soleada California es la tierra prometida, el destino del sueño americano; el final del camino para todo aquel que alguna vez soñó con una vida mejor en su camino hacia el oeste. Un paraíso natural sobre el que discurre de norte a sur la carretera que hoy recorremos.

Con un recorrido total de 781 kilómetros, la Pacific Coast Highway serpentea por el abrupto litoral de la costa californiana entre las ciudades de San Francisco y Los Angeles. Precisamente, visitar dos de las ciudades más emblemáticas de Norteamérica es uno de los grandes añadidos del viaje.

La carretera se construyó sobre el denominado “Camino Real”, la vía de comunicación terrestre que unía las misiones religiosas españolas de la Baja California y la Alta California, fundadas entre 1683 y 1834.

Misiones California, vía WIKIPEDIA

El plan general de colonización y evangelización español se basaba en las misiones, los pueblos y los presidios. Se trataba de ir progresando hacia el norte fundando un rosario de misiones a la distancia de un día de camino a caballo de misión en misión.

Al lado de cada una se fundaba un pueblo con los indios conversos. En lugares determinados se añadía un “presidio”, una residencia más o menos fortificada con soldados, para proteger y ocupar el territorio.

Las misiones se financiaban con dinero recaudado por las órdenes religiosas y proveían las necesidades básicas de los soldados de los presidios. Los soldados recibían armamento y otros suministros a cargo de la corona española, pero de manera muy irregular.

Cada misión tenía que ser autosuficiente y producir alimentos y otros bienes básicos para los misioneros, los nativos conversos y los soldados.

La construcción del Camino Real de California fue una ardua tarea que duró muchos años. Una vez fundada una misión, se procedía a mejorar el camino que la unía con la siguiente. Había que ensancharlo y allanarlo y dotarlo de unos elementos auxiliares mínimos. Por suerte, y no por casualidad, muchos de los misioneros tenían conocimientos técnicos adecuados para llevar a cabo el trazado y la construcción del Camino Real. Según una tradición no confirmada, los misioneros sembraron semillas de mostaza en las orillas de la vía para que las flores amarillas de la planta ayudaran a indicar el camino.

Junípero_SerraUno de los principales artífices del mismo fue el padre Junípero Serra, un fraile franciscano de origen mallorquín que estableció numerosas misiones en la Alta California que, con el tiempo, se convertirían en grandes ciudades como San Diego, Los Angeles, San Francisco o Sacramento. Vía WIKIPEDIA

Comenzamos nuestro recorrido en San Francisco, cuna del movimiento hippie y una de las ciudades más liberales de Estados Unidos. Constreñida en una península de apenas 120 kilómetros cuadrados, esta seductora urbe ha conseguido erigirse como una de las ciudades más singulares del mundo. En ella podremos disfrutar del famoso puente Golden Gate, el Barrio chino, la isla cárcel de Alcatraz, montar en tranvía o, sencillamente, pasear sin rumbo fijo por sus coloridos barrios.

Una vez abandonemos la ciudad, tomaremos la Pacific Coast Highway hacia el sur. Obviamente podemos hacerla en ambos sentidos, pero la mejor forma de disfrutar del perfil oceánico y de sus escarpados acantilados es hacerla de norte a sur, circulando por el carril más cercano al mar.

Lo ideal es dividir el viaje en dos etapas bien diferenciadas. La primera, de San Francisco a San Luis Obispo, a través del salvaje Big Sur. La segunda, recorriendo el valle de Santa Ynez y las playas californianas más famosas hasta la ciudad de Los Angeles.

A lo largo del camino nos encontraremos con diversos parques y reservas naturales, lo que refleja el alto grado de conservación de la zona. Saliendo de San Francisco por Pacifica pasaremos por la reserva marina de Pillar Point y la Bahía de la Media Luna (Half Moon Bay).

La primera parada importante del camino es Monterey, antigua capital de California y principal puerto de la zona durante la época colonial española. El paisaje abrupto y salvaje que rodea la Carretera del Pacífico, cautivó en el pasado a escritores de la talla de Robert Louis Stevenson, Henry Miller, Jack Kerouac o John Steinbeck, que inmortalizaron algunos de sus escenarios más célebres.

Lone_Cypress_2013

Aquí, en la península de Monterey, es posible recorrer la 17-Mile Drive, una carretera de peaje (cuesta 10$) que permite disfrutar de un magnífico trayecto entre playas cristalinas y bosques de pino a través de la urbanización privada Peeble Beach, sede del US Open de golf. Aquí se encuentra el mítico Lone Cypress Tree, un solitario ciprés en lo alto de un saliente rocoso frente al océano.

Siguiendo la línea de la costa llegamos a Carmel-by-the-Sea, una encantadora localidad en la que reside desde hace años Clint Eastwood y de la que llegó incluso a ser alcalde entre 1986 y 1988. Tras el terremoto que devastó San Francisco en 1906, el pueblo se convirtió en refugio de músicos, escritores y pintores que huían del desastre ocurrido en el área de la bahía.

Nutrias y leones marinos nos darán la bienvenida en Point Lobos, la reserva marina situada 3 kilómetros hacia el sur. Aquí podremos avistar también imponentes ballenas grises durante los meses de enero, abril y mayo.

Desde este punto, los más de 150 kilómetros que nos separan de Big Sur son seguramente los más espectaculares de todo el recorrido. La carretera se vuelve estrecha y sinuosa sobre los acantilados y las vistas son inmejorables. En este tramo se encuentra el Bixby Bridge, el puente de arcos más famoso de la ruta, inaugurado en 1937.

Unos kilómetros más adelante se encuentra el pequeño enclave turístico de Nepenthe, que cuenta con un pequeño restaurante muy recomendable. Aquí vivió durante muchos años el escritor Henry Miller, que legó su biblioteca personal a su gran amigo Emil White tras su muerte. La colección puede ser contemplada de manera gratuita en este lugar.

McWay Falls

Seguimos nuestro camino hacia el sur y nos adentramos en una de las áreas más protegidas de la costa del Pacífico. De entre todas las reservas naturales de la zona destaca el Pfeiffer State Park y su idílica playa, con una cascada que desagua desde 25 metros de altura sobre la fina arena. Aunque el litoral está muy protegido, existen áreas para acampar y senderos señalizados para acceder a las playas más recónditas.

Tras dejar atrás la majestuosa belleza natural de Big Sur, continuamos nuestro viaje en el castillo Hearst, una fastuosa obra localizada a las afueras de la pequeña localidad de San Simeón. El magnate de la comunicación William Randolph Hearst, encargó la construcción de este fastuoso castillo en 1922. Unos años más tarde, Orson Welles retrató magistralmente la vida del empresario en su obra maestra Ciudadano Kane (Citizen Kane, 1941).

La entrada es un poco cara (entre 25$ y 36$, dependiendo del tour), pero sin duda merece la pena. La excentricidad y la opulencia presiden todas y cada una de sus estancias, decoradas profusamente con elementos procedentes de todo el mundo. Mención especial merece la enorme piscina de inspiración greco-romana que preside la casa, y que fue utilizada por Stanley Kubrick para algunas escenas de Espartaco (Spartacus, 1960).

Hearst_Castle_pool

Tras pasar por Cambria y Morro Bay, dos bellas localidades costeras en las que se respira paz y tranquilidad, llegamos a San Luis Obispo, una ciudad del interior en la que destaca su coqueto centro histórico y la antigua misión española. Como curiosidad, podemos visitar la Bubblegum Alley, o “Calle del Chicle”, cuyos muros están cubiertos por miles de estas pegajosas golosinas desde comienzos de los años 60.

A partir de aquí, la Pacific Coast Highway se aleja por un tiempo de la línea de costa para atravesar el valle de Santa Ynez, una de las zonas productoras vitivinícolas más importantes de California. La carretera discurre ahora entre ranchos de caballos y viñedos, escenarios de películas como Entre copas (Sideways, 2004).

Poco antes de llegar a Santa Bárbara retomamos la costa para no abandonarla ya hasta el final. Precisamente, esta es una de las últimas ciudades importantes por la que pasaremos, un lugar popularizado por el cine y la televisión en el que se disfruta de una calidad de vida excepcional, al menos si tienes el dinero suficiente para ello. Entre mansiones y barrios residenciales de corte mediterráneo nos encontramos en el casco histórico con la conocida como la “Reina de las Misiones”, perfectamente conservada y una de las más bellas de todo el Estado.

Otros atractivos de la ciudad son el edificio del tribunal y el Presidio, ambos construidos en 1782 y posteriormente restaurados.

En el último tramo de nuestro periplo pasamos por algunas de las playas míticas californianas: Malibú, Zuma, Ventura… todas territorio de los surfistas. Eso sí, si quieres pararte a disfrutar de cualquiera de estas playas deberás abonar entre 8$ y 10$ por dejar el coche en los aparcamientos autorizados.

Terminamos nuestro recorrido en el muelle de Santa Mónica, en la ciudad donde los sueños se hacen realidad. Los Angeles despliega una oferta cultural interminable que nos permitirá poner un punto y final perfecto para un viaje de película.

Miguel Ángel Soto López

Si después de todo aún tienes ganas de más, te gustará saber que esta carretera forma parte de la Highway 1, la histórica 101, una ruta de 2.500 kilómetros que recorre la costa del Pacífico desde San Diego hasta Seattle, casi en la frontera con Canadá. Pero eso ya es otra historia…

Reportaje RUTA 66 en la revista del RACC

•julio 19, 2013 • Dejar un comentario

Amigos,

Comparto con vosotros un reportaje sobre la Ruta 66 que he tenido el placer de elaborar para el último número de la revista del RACC (Real Automóvil Club de Cataluña). La publicación tiene carácter trimestral y cuenta con una tirada de 450.000 ejemplares.

En el siguiente enlace podéis acceder a su versión online (reportaje a partir de la página 26):

RUTA 66, LA CARRETERA MADRE

Espero que os guste. Recordad que en nuestra web hermana VIVELARUTA66.COM, publicamos regularmente información de interés sobre esta emblemática carretera y todo lo que la rodea.

SAN JUAN SKYWAY & MILLION DOLLAR HIGHWAY, Estados Unidos

•julio 11, 2013 • 1 comentario

San Juan Skyway

País: Estados Unidos

Longitud total: 375km

Altitud: 3.350m

Localización: Suroeste de Colorado (N 37° 16.31 W 107° 52.48)

Mejor época para recorrer: La carretera permanece abierta durante todo el año, pero sin duda el entorno natural alcanza su plenitud con la llegada del otoño. En ocasiones, la carretera puede permanecer cerrada en invierno durante breves periodos a causa de la nieve.

Película: Valor de ley (Henry Hathaway, 1969). Protagonizada por John Wayne, la película se rodó en escenarios naturales de la zona, así como en las localidades de Ridgway y Ouray. Este western con toques de humor le valió al Duque el único óscar de su carrera.

Recorremos hoy una de las carreteras más bellas de Estados Unidos, la San Juan Skyway, localizada al suroeste del estado de Colorado, en la vertiente meridional de las Montañas Rocosas. Conocida como ‘road to the sky’ (“carretera hacia el cielo”), forma parte de las All-American Roads, las 31 carreteras únicas que por sus características no se encuentran en ninguna otra parte del país. A lo largo de sus 375 kilómetros visitaremos bosques alpinos, antiguos poblados mineros, fuentes termales, grandes extensiones ganaderas y ruinas indias prehistóricas.

La San Juan Skyway atraviesa las montañas homónimas, serpenteando entre 10 de los 54 picos que posee Colorado por encima de los 4.000 metros de altura. Se trata de un recorrido circular que podemos arrancar en Cortez, junto a la frontera con Nuevo México. Aquí se encuentran las ruinas de Mesa Verde, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978. Constituyen la mayor reserva arqueológica de Estados Unidos, creada para proteger las cuevas-vivienda que construyeron los indios Pueblo sobre los acantilados de Mesa Verde entre los años 600 y 1300.

mesa verde

Durango_and_Silverton_Narrow_Gauge_RailroadContinuamos hacia el este hasta Durango, ciudad típica del Oeste que conserva aún la mayoría de los edificios del siglo XIX. Su nombre proviene de la localidad homónima vasca y deriva del vocablo euskera ‘urango’, que significa “ciudad del agua”.

En este punto tenemos la posibilidad de coger el Durango & Silverton Narrow Gauge Railroad, un tren histórico que realiza un recorrido increíble junto a ríos y cañones. El viaje de tres horas hacia Silverton se realiza sobre una vieja línea férrea, en uso desde 1882, que atraviesa el Bosque Nacional San Juan.

En general, Colorado posee una exuberancia natural que lo hace especialmente recomendable para la práctica de deportes al aire libre tales como piragüismo, hípica, senderismo, esquí, ciclomontañismo, rafting, alpinismo… en definitiva, un auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza.

tren

Fuente

Pero como a nosotros lo que nos gusta realmente es el asfalto, tomaremos la US550 hacia el norte. La zona es famosa por sus fuentes termales naturales y de camino se pueden contemplar varias a los lados de la carretera, que discurre en esta sección entre pastos y explotaciones ganaderas.

El distrito antiguo de Silverton figura en el Registro Nacional de Lugares Históricos y, como otras localidades de la ruta, en invierno dispone de pistas para la práctica del esquí. También es posible visitar viejos pueblos fantasmas y minas de la era de la fiebre del oro. Pese a que su pasado minero se remonta a la prehistoria, cuando los indios Pueblo (también conocidos como Anasazi) extrajeron los primeros metales preciosos, no fue hasta la llegada del ferrocarril Denver & Río Grande en 1870 que se inició su explotación a gran escala.

A partir de ahí afrontamos la subida a Ouray, un tramo conocido como Million Dollar Highway (“carretera del millón de dólares”, en español), en el que coronaremos tres puertos de alta montaña: Cola Bank Pass (3.240m), Molas Pass (3.340m) y Red Mountain Pass (3.358m). Durante el trayecto aún son palpables las huellas del pasado en forma de viejas explotaciones mineras abandonadas.

Million Dollar Highway antiguaHay varias leyendas sobre el origen del nombre. Algunas apuntan a que cada milla de carretera costó esa cantidad, y otras sin embargo dicen que la tierra que se utilizó para rellenarla contenía polvo de oro por valor de un millón de dólares.

Los últimos kilómetros hacia Ouray son los más emocionantes y discurren a través de la garganta Uncompahgre hacia la cima del Red Mountain Pass. Este tramo es complicado ya que hay grandes acantilados junto a la carretera y los quitamiedos brillan por su ausencia. Además, los carriles son estrechos y la subida al puerto de montaña está marcada por una serie de curvas cerradas utilizadas para ganar altura que en muchos casos han sido “arañadas” a la ladera de la montaña.

Por otra parte, la presencia frecuente de autocaravanas hace el trayecto aún más impredecible. El camino se mantiene abierto todo el año y las temperaturas incluso en verano son bastante bajas en la cima. En invierno, suele ser necesario circular con cadenas a causa de la nieve. Poco antes de llegar a nuestro destino la carretera pasa por encima de la catarata de Bear Creek, un salto de agua no muy alto pero de gran belleza.

Ouray vivió su época “dorada”, como el resto de la comarca, durante la fiebre del oro de finales del siglo XIX. Los mineros hallaron oro y plata en sus laderas, lo que hizo ricos a muchos. Las fabulosas casas de estilo victoriano de la calle principal permanecen como vestigios de aquel periodo de esplendor. No en vano, esta localidad situada en el corazón de las montañas San Juan es conocida como “la Suiza de América”. Famosa también por sus fuentes termales, dispone de un complejo de piscinas de agua caliente que son visitadas por miles de turistas los doce meses del año. Las vistas durante el baño, además, son espectaculares ya que Ouray está enclavada en un pequeño valle rodeado de montañas.

Ouray

En los alrededores del pueblo hay dos lugares muy especiales: el Box Canyon Waterfall & Park, con un puente colgante que lleva hasta una cascada en medio de paredes de roca; y el Ice Park, el primer parque del mundo dedicado exclusivamente a la escalada en hielo.

Ouray Ice Park

GrammyTras nuestra visita a Ouray seguimos hasta Ridgway, la entrada norte de la San Juan Skyway, un pequeño pueblo donde se han filmado varios westerns y que cuenta también con piscinas de aguas termales. Como curiosidad, aquí se fabrica el premio Grammy que entrega anualmente la industria musical norteamericana. Además, es el lugar de residencia habitual de personajes famosos como Ralph Lauren, el popular diseñador de moda.

Tras esto iniciamos el descenso hacia Cortez, la localidad donde comenzamos nuestro viaje. Por el camino pararemos en Telluride, otro antiguo poblado minero y hoy por hoy uno de los centros de esquí más importantes de Colorado, que cuenta con un espectacular teleférico gratuito para subir al resort. Las vistas desde arriba nos dejarán sin aliento.

Teleférico

Finalmente, podemos visitar el Anasazi Heritage Center, localizado cerca de la población de Dolores, en el que descubriremos el legado de los indios Pueblo. El museo sirve también de centro de visitantes para los que desean explorar el Monumento Nacional Canyons of the Ancients, una de las mayores concentraciones de ruinas de esta tribu.

Os dejo algunos enlaces de interés:

www.visittelluride.com

www.telluridetours.com

www.telluridemuseum.org

www.mountain-village.co.us

http://www.ouraycolorado.com

http://www.silvertoncolorado.com

http://www.swcolotravel.org

http://www.ridgwaycolorado.com

http://www.visitmesaverde.com

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 95 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: