ICEFIELDS PARKWAY, Canadá

•diciembre 13, 2012 • Dejar un comentario

mapa

País: Canadá

Longitud total: 232km

Altitud: 2.068m

Localización: Parques Nacionales de Jasper y Banff (N 52° 32.1195 W 117° 37.4011)

Mejor época para recorrer: La carretera esta abierta todo el año, pero en invierno es obligatorio el uso de cadenas y puede cerrar en determinados periodos a causa de la nieve o el peligro de aludes.

Película: Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005). Las Rocosas canadienses fueron el enclave natural elegido para ambientar esta historia de amor, aunque en la película aparece como un lugar ficticio llamado Brokeback, en algún lugar del estado norteamericano de Wyoming.

Nos desplazamos hasta Canadá para hacer “el viaje más espectacular del mundo”, o al menos así lo venden. La Icefields Parkway atraviesa los espectaculares Parques Nacionales de Jasper y Banff, en el corazón de las Rocosas canadienses.

La “Carretera de los campos de hielo”, es un auténtico recorrido panorámico (‘scenic byway’, en inglés), de hecho fue planeada únicamente con ese propósito. Con una longitud de 232 km, se construyó en la década de 1930, la época de la Gran Depresión, para dar empleo a los miles de trabajadores que se habían quedado sin él y poder mostrar al mundo la belleza de estos parajes. La obra concluyó pocos años más tarde, en 1940, y en el año 1960 se amplió hasta su longitud actual. Debe su nombre a las numerosas llanuras heladas presentes en su recorrido, visibles desde la propia carretera.

Icefields Parkway

No sé si será realmente la carretera más bella del mundo pero desde luego el entorno es espectacular. La carretera discurre entre picos de nieves eternas, glaciares, lagos de aguas prístinas, profundos valles y campos de hielo. Su recorrido domina el agreste paisaje de las Montañas Rocosas canadienses, uniendo las localidades de Lake Louise y Jasper.

En su recorrido es posible contemplar 20 picos de más de 3.000 metros de altura, 25 glaciares y 7 inmensas praderas de hielo. Conocida oficialmente como Highway 93, atraviesa dos provincias canadienses, Alberta y Columbia Británica, siempre paralela a la divisoria continental.

A diferencia de otras vías de montaña, la Icefields Parkway cuenta con una calzada amplia de dos carriles en cada sentido, con curvas y pendientes suaves, siendo una carretera construida con un único fin: disfrutar sin sobresaltos de la naturaleza salvaje de esta parte de Canadá. De hecho, está prohibida la circulación de camiones comerciales y el límite de velocidad está establecido en 90 kilómetros por hora, aunque es incluso inferior en algunos tramos. Para circular por esta autovía se necesita un permiso especial de parques nacionales. En invierno es obligatorio el uso de cadenas y es habitual que permanezca cerrada durante determinados periodos a causa de las condiciones meteorológicas.

La Icefields Parkway está abierta todo el año, pero es en verano cuando recibe un mayor número de visitantes, con un tráfico máximo de hasta cien mil vehículos al mes.

Una de las principales atracciones del recorrido es el glaciar Athabasca, nombrado así por la tribu india que habitaba estas montañas hace siglos. La base del glaciar es accesible a pie y es posible contratar visitas organizadas en el Centro de Interpretación del Hielo que hay junto a la carretera. Estas excursiones llegan hasta la morrena del glaciar y se realizan a bordo de unos enormes autobuses preparados para circular por la nieve.

snowcoach

lago_PeytoDe entre los numerosos lagos que jalonan el trayecto destaca el Peyto, designado así en honor a Ebenezer Peyto, un antiguo guía a trampero de la zona. Situado a 1.880 metros sobre el nivel del mar, cuenta con una longitud de 2,8 kilómetros y una anchura de aproximadamente 800 metros.

Aunque, sin duda, uno de los mayores atractivos de este viaje es contemplar de cerca la fauna autóctona: osos grizzlies, osos negros, ovejas bighorn (grandes cuernos), cabras blancas, alces, ciervos, pumas, águilas, lobos grises… en ocasiones es posible, incluso, ver a alguna de estas especies a la orilla de la carretera. Los más peligrosos y difíciles de divisar son los osos, con los que hay que guardar las distancias sino queremos llevarnos más de un susto.

white_goats

Si quieres saber más sobre esta carretera puedes visitar su sitio web: http://www.icefieldsparkway.ca/

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•noviembre 26, 2012 • Dejar un comentario

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30 CANCIONES PARA SURCAR EL ASFALTO (Llegando a destino – yIII)

•noviembre 20, 2012 • Dejar un comentario

HIGHWAY STAR Deep Purple

Machine head (1972)

Un icono del speed metal, la canción con la que Deep Purple abre sus conciertos, pura energía. Ian Gillian y Ritchie Blackmore solían improvisar para componer sus canciones, esta les salió en una tarde en el autobús de gira y por la noche ya la estaban tocando sobre el escenario. Hay que ser la estrella de la carretera.

HOME SWEET HOME Mötley Crüe

Theatre of pain (1985)

La banda angelina habla en esta canción de lo duro que es pasar tantos días fuera de casa (un tema recurrente en los grupos de rock) durante las giras y de cómo se echa de menos el hogar, aunque las groupies ayudan a sobrellevarlo. Ya se sabe, las penas con pan son menos.

MIDNIGHT RIDER The Allman Brothers Band

Idlewild South (1970)

La pieza trata uno de los temas tradicionales del folk y el blues: un hombre a la fuga. La gran voz de Gregg Allman logra transmitir la desesperación del que huye y sabe que ya no hay vuelta atrás. “Y la carretera es eterna /Tengo un dólar de plata más /Pero no les voy a dejar cogerme, no… /No les dejaré coger al jinete de medianoche”.

IMMIGRANT SONG Led Zeppelin

Led Zeppelin III (1970)

Desde siempre, el metal se ha sentido atraído por la temática vikinga. Uno de los ejemplos más famosos es la canción que nos ocupa, surgida tras una visita del grupo a Islandia. Los poderosos aullidos de Robert Plant y un potente riff de guitarra, el martillo de los dioses, se encargan de acercarnos al Valhalla.

ON THE ROAD AGAIN Willie Nelson

Honeysuckle Rose (1980)

Nelson es uno de los máximos exponentes del outlaw country, un subgénero surgido a finales de los 60 como alternativa a las restricciones más conservadoras del sonido Nashville. Aquí, el artista ensalza aspectos sencillos de salir de gira como la camaradería de la carretera o el conocer sitios nuevos.

RADAR LOVE Golden Earring

Moontan (1973)

El radar del amor, esa comunicación cuasi telepática con la persona amada que nos hace sentir su llamada aunque esta se encuentre a kilómetros de distancia. Con esta quinceañera premisa, el grupo holandés nos hace conducir a toda velocidad para saciar la llamada de las hormonas. Un icono musical de la carretera.

ROLL ON DOWN THE HIGHWAY Bachman-Turner Overdrive

Not Fragile (1974)

Surgida de las cenizas de Guess Who, B.T.O. (o lo que es lo mismo, Batchman-Turner Overdrive) es una banda canadiense que tomó su nombre de la revista de camiones Overdrive y concibió este tema a mediados de los 70 como la carrera desenfrenada de un camionero hacia su destino.

TAKE ME HOME, COUNTRY ROADS John Denver

Poems, Prayers and Promises (1971)

Una espléndida balada que evoca el placer de conducir por las estrechas y sinuosas carreteras de campo mientras disfrutamos de un bucólico paisaje. Lo que pocos saben es que la carretera que inspiró este tema no se encuentra como dice la canción en West Virginia, sino en el vecino estado de Maryland.

TAKE THE MONEY AND RUN Steve Miller Band

Fly Like An Eagle (1976)

Billy Joe y Bobby Sue, una suerte de Bonnie & Clyde adolescentes, son perseguidos mientras huyen con el dinero de un atraco en la ciudad de El Paso. La canción narra la huída hacia el sur de los amantes mientras son perseguidos por Billy Mack, un detective de policía “que vive de los impuestos que pagan los ciudadanos”.

UNDER MY WHEELS Alice Cooper

Killer (1971)

La canción trata sobre esas parejas que le vuelven a uno loco, hasta el punto de querer “atropellarlas” para conseguir un poco de paz. Fue el primer y único single de Killer, el primer disco de la trilogía de rock clásico de Alice Cooper, junto a los inmediatamente posteriores School’s Out y Billion Dollar Babies.

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Vive la Carretera PLAYLIST

30 CANCIONES PARA SURCAR EL ASFALTO (En ruta – II)

•noviembre 20, 2012 • Dejar un comentario

CONVOY C.W. McCall

Black beard road (1975)

Estamos ante una canción que alcanzó simultáneamente el nº1 en las listas americanas de country y pop y que inspiró 3 años más tarde la película Convoy (Sam Peckinpah, 1978). Narra la rebelión de un grupo de camioneros que recorre Estados Unidos de Oeste a Este para protestar por el límite de velocidad de 55mph.

EASY LIVIN’ Uriah Heep

Demonds And Wizards (1972)

Una nueva canción que habla de la vida disoluta (cómo nos gusta) de una estrella del rock y la dificultad para encontrar el amor verdadero entre las piernas de tantas groupies. Como de costumbre, la carretera se encuentra presente, en esta ocasión como metáfora de ese recorrido vital con final feliz.

FREEBIRD Lynyrd Skynyrd

Lynyrd Skynyrd (1973)

Un tema que corrobora la máxima de que la gente no cambia, por mucho que algunos se empeñen en lo contrario. La canción empieza como una balada y va incrementando el tempo hasta alcanzar su clímax con un solo de guitarra de 5 minutos épico. No se puede enjaular a un pájaro que vuela libre.

(GET YOUR KICKS ON) ROUTE 66 The Rolling Stones

England Newest Hit Makers (1964)

Un homenaje a la Carretera Madre. Compuesta en 1946 por Bobby Troup, la canción celebra la aventura de viajar en coche atravesando Estados Unidos de costa a costa, una de las inspiraciones principales de este blog. Muchos han sido los intérpretes que la han versionado, entre ellos The Rolling Stones.

KING OF THE ROAD Roger Miller

The Return of Roger Miller (1965)

En este caso, la letra se ocupa de uno de los mayores moradores de caminos, el vagabundo, que pese a ser pobre (“un hombre de recursos sin recursos”) se refiere a sí mismo en tono de humor como “el rey de la carretera” (king of the road), orgulloso de su libertad. Elvis hizo una de las versiones más famosas de este tema.

LIKE A ROLLING STONE Bob Dylan

Highway 61 Revisited (1965)

El tema que supuso un punto de inflexión en la carrera de Bob Dylan y que le catapultó definitivamente al estrellato. Un texto poético en el que el autor dirige su furia hacia las personas que tienen la suerte de nacer en una buena familia y que caen en desgracia por no valorar lo que tienen.

ON THE ROAD AGAIN Canned Heat

Boogie with Canned Heat (1968)

La genésis de este tema se remonta a los orígenes del blues. Alan Wilson, el cantante de Canned Heat, se inspiró en la canción homónima de Floyd Jones compuesta en 1953, que a su vez es una adaptación del tema Big road blues, grabado en 1926 por el bluesman Tommy Johnson del Delta del Mississippi.

ROAD RUNNER Aerosmith

Honkin’ On Bobo (2004)

En su disco de covers, Aerosmith versionó el blues que hiciera famoso Bo Diddley a principios de los años 60. Tomando como referencia el personaje del correcaminos de la famosa serie de dibujos animados de la Warner Bros, ideó esta divertida canción que con el tiempo se ha convertido en todo un clásico. Pobre Coyote.

TAKE IT EASY Eagles

Eagles (1972)

Precaución, amigo conductor. La canción que podría sonar en cualquier campaña de la DGT. Tómatelo con calma, muchacho. La balada sirvió como carta de presentación del grupo allá por el año 1972. Cada vez que escucho a los Eagles no puedo evitar acordarme de ‘El Nota’

THE WEIGHT The Band

Music From Big Pink (1968)

Otro tema que invita a circular pausadamente con la ventanilla abierta contemplando el paisaje. Curiosamente, la inspiración para esta canción proviene del cine de Buñuel, del que Robbie Robertson es un gran admirador. “La gente intenta hacer el bien pero muchas veces es imposible”. Muy en consonancia con el paz y amor de la época.

30 CANCIONES PARA SURCAR EL ASFALTO (Llegando a destino – yIII)

30 CANCIONES PARA SURCAR EL ASFALTO (Arrancando motores – I)

•noviembre 20, 2012 • 1 comentario

¡Hemos superado las 5.000 visitas! ¡Esto hay que celebrarlo!

Con motivo de tan insigne efeméride, he preparado un listado muy especial: 30 canciones para surcar el asfalto. La carretera ha estado siempre muy presente en la música. Los grupos pasan gran parte de su vida profesional de gira y la carretera se convierte muchas veces en una metáfora utilizada con muy diversos significados.

Huelga decir que esta selección musical responde única y exclusivamente a mis gustos personales. Para algunos sobrarán canciones, para otros, en cambio, faltarán… pero, en general, son temas asociados de una u otra forma con la carretera y, algunos, con reminiscencias cinematográficas.

Al final de la tercera entrega tenéis la playlist completa en Grooveshark.

BAD TO THE BONE George Thorogood & The Destroyers

Bad To The Bone (1982)

Cuando suena esta canción sabes que va a aparecer un tipo duro en pantalla. Cual aullido cavernario, este tema ha inundado de testosterona los conciertos de Thorogood y las salas de cine desde su salida a principios de los 80. Cuidado, nena, soy malo hasta la médula.

BORN TO BE WILD Steppenwolf

Steppenwolf (1968)

Si la canción anterior anticipaba la entrada de un macho en escena, el tema de Steppenwolf anuncia la presencia de un rudo motero. Tras su inclusión en la banda sonora de Easy rider (Dennis Hopper, 1969) se convirtió en un símbolo asociado a la carretera. Para su versión cinematográfica se incluyeron sonidos de motocicletas al comienzo de la canción.

BORN TO RUN Bruce Springsteen

Born to run (1975)

Fue el primer gran éxito de una aún longeva carrera. Compuesto como una carta de amor a una tal Wendy, habla de dejarlo todo y huir en busca de un futuro mejor. El propio Springsteen reconoció años más tarde que el tema principal de la canción era su anhelo por salir del barrio de Freehold, en su estado natal, New Jersey.

HIGHWAY TO HELL AC/DC

Highway to hell (1979)

El origen de esta canción se remonta a los inicios de la banda. Un periodista le preguntó a Bon Scott si podía describir lo que era estar constantemente de gira y él le espetó “cuando estás en la carretera durmiendo en un autobús con los calcetines malolientes de un tío en tu cara, es como si estuvieras en una autopista hacia infierno”.

HUSH Deep Purple

Shades of Deep Purple (1968)

En su álbum debut, el grupo británico popularizó la canción de Billy Joe Royal, que un año antes había tomado prestado del gospel uno de sus versos: Hush, hush, somebody’s calling my name (“Silencio, silencio, alguien me está llamando”), cambiándolo por Hush, hush, I thought I heard her calling my name (“Silencio, silencio, creí que la había oído llamarme”).

KICKSTART MY HEART Mötley Crüe

Dr. Feelgood (1989)

Esta canción fue escrita por el ínclito cantante del grupo, Nikki Sixx, tras una sobredosis que le mantuvo clínicamente muerto durante dos minutos, hasta que fue revivido con dos jeringazos de adrenalina directos al corazón. Una oda a la vida al límite y una metáfora del subidón que implica salir cada noche a un escenario ante miles de personas.

NO PARTICULAR PLACE TO GO Chuck Berry

St. Louis to Liverpool (1964)

En junio de 1962, Chuck Berry fue arrestado por cruzar la frontera del estado con una menor en virtud del Acta Mann, que prohibía el traslado de mujeres con “propósitos inmorales”. Tras pasar 20 meses en prisión, compuso esta irónica canción en la que describe un inocente paseo en coche con una chica sin ningún sitio en particular adónde ir.

THE LAST RACE Jack Nitzsche

BSO Village Of The Giants (1965)

Un potente V8 resuena al inicio de este tema, que formó parte de la película Village of the giants (Bert I. Gordon, 1965), mucho antes de que Tarantino la recuperar para su espléndida Death proof (Quentin Tarantino, 2007). Su compositor, Jack Nitzsche, obtuvo un Óscar por Up where we belong de Oficial y caballero (Taylor Hackford, 1982).

TOBACCO ROAD The Nashville Teens

Tobacco Road (1964)

La carretera del tabaco fue compuesta 4 años antes por John D. Loudermilk, quien describe de manera semi autobiográfica lo que era la vida en las grandes plantaciones de tabaco de Carolina del Norte. “Nací en un maletero /Mamá murió y papá se emborrachó /Todo lo que tengo cuelga de mi espalda /Sólo tú sabes lo que odio este lugar llamado Tobacco Road”.

TRAVELIN’ BAND Creedence Clearwater Revival

Cosmo’s Factory (1970)

Otra canción sobre la vida de un grupo en la carretera. El parecido con el clásico del rock and roll de los años 50 Good Golly Miss Molly, del mítico Little Richard, le costó una demanda a la Creedence por plagio en 1972, un escabroso tema que se resolvió poco después fuera de los tribunales.

30 CANCIONES PARA SURCAR EL ASFALTO (En ruta – II)

¡UNA NUEVA AVENTURA!

•noviembre 15, 2012 • Dejar un comentario

Este verano pude cumplir un sueño, recorrer la Ruta 66, la carretera que me inspiró para iniciar este blog. Como las tres entradas que he escrito me han sabido a poco, he decidido crear un blog exclusivo de la Ruta 66 donde iré colgando información de interés sobre la Carretera Madre. Espero que la visitéis y me déis vuestra opinión 😉

RUTA 66 (yIII), Estados Unidos

•octubre 30, 2012 • 3 comentarios

El encanto de la Ruta 66 reside en su historia, pero no esperéis grandes monumentos, al menos en el sentido “europeo”. Aquí las grandes atracciones son moteles, antiguas gasolineras, una ballena gigante, una serie de coches alineados y semienterrados en la tierra… por poner sólo algunos ejemplos. Desde luego, no se puede dudar de la habilidad y la imaginación de los estadounidenses para rentabilizar sus, en ocasiones, escasos recursos y llamar la atención de los viajeros.

Lo que sí llamará poderosamente la atención es la belleza del paisaje y su enormidad. En Estados Unidos todo es a lo grande. De hecho, los norteamericanos son muy dados a presumir de “lo más grande del mundo” (nos encontraremos varios ejemplos a lo largo de la 66).

El paisaje se transforma conforme la Ruta avanza hacia el Oeste. La carretera cuenta con dos partes bien diferenciadas: la primera comprende los estados de Illinois, Missouri, Kansas y Oklahoma; la segunda Texas, Nuevo México, Arizona y California. Conforme salimos de Chicago, los edificios van cediendo terreno en favor de las grandes extensiones agrícolas de Illinois y Missouri. El cambio se nota hasta en el tamaño de los vehículos; en los pueblos, los camiones y, sobre todo, las ‘pickups’, son los reyes de la carretera, algo muy ligado desde sus inicios a la Ruta 66. No en vano, la carretera atraviesa el corazón agrícola y ganadero de Estados Unidos.

Más allá de San Luis, la “puerta del Oeste”, los grandes campos de cereales se alternan con zonas boscosas escasamente pobladas del estado de Missouri. Aquí se encuentran algunas de las secciones más bellas de la Ruta en su vertiente este. Tras un breve pero encantador recorrido por la ‘esquina de Kansas’, nos adentramos en el estado de Oklahoma, donde reparamos por primera vez en la presencia de trading post, viejos bazares propiedad de las tribus indias en los que podremos encontrar casi cualquier cosa que se nos pase por la cabeza.

Nada más cruzar la frontera de Texas se observa un cambio drástico en el paisaje, los árboles desaparecen casi por completo y el polvo se apodera de la atmósfera. La vida es dura aquí y el agua un bien escaso, forastero. En este estado, concretamente en la localidad de Adrian, se encuentra el punto medio de la carretera, que equidista de Chicago y Los Angeles.

Hasta el momento, el terreno por el que ha discurrido la Ruta 66 ha sido básicamente llano, pero la entrada en Nuevo México marca el inicio de las montañas, que adquieren un precioso tono rojizo. Aquí existen dos recorridos alternativos: el trazado anterior a 1937, denominado Santa Fe Loop porque asciende hasta esta bellísima localidad; y la ruta posterior a 1937, que sigue la senda de la autopista interestatal I-40. Aunque mucho más larga, recomiendo encarecidamente la primera opción ya que las vistas de la sierra son espectaculares y el trayecto nos permitirá disfrutar de una ciudad con un encanto muy especial, con sus características casas de adobe y decenas de galerías de arte de gran relevancia.

Tras la bajada hacia Albuquerque, el panorama se volverá de nuevo árido y polvoriento hacia el penúltimo estado de la Ruta 66, Arizona. Pero a mitad de camino nos encontramos con una especie de oasis verde en el área de Flagstaff, una de las regiones con mayor pluviometría de la región, lo que echa por tierra por un momento el estereotipo que teníamos del Oeste. Sin embargo, según avanzamos hacia California nos damos cuenta de que era solamente un espejismo, el paisaje recupera su aridez para atravesar el solitario desierto de Mojave antes de llegar a nuestro destino final, las playas de la soleada California.

Un último consejo: no intentes abarcarlo todo porque no podrás. En algunos tramos, la Ruta original es bastante complicada de seguir, y hay tantos puntos de interés que te será imposible verlo todo 😉

Lo interesante de hacer un recorrido tan largo es que los paisajes y todo lo que vemos a nuestro alrededor se transforma conforme vamos avanzando. Pero no sólo cambia lo que vemos, también lo que sentimos. Cuando tenemos la suerte de dar con alguna de las secciones originales de la Ruta, recorrer ese asfalto deteriorado por alguna zona ya abandonada nos retrotrae a su época de mayor esplendor, cuando esta carretera era un símbolo de esperanza para los que iban hacia el Oeste en busca de un mejor porvenir. Ese sentimiento, mezcla de nostalgia e ilusión por el futuro, es el que ha elevado esta carretera a la categoría de mito y el que ha inspirado, y lo seguirá haciendo, cientos de películas.

Si quieres saber todo acerca de la Ruta 66 visita mi otro blog

Vive la Ruta 66

RUTA 66 (II), Estados Unidos

•octubre 10, 2012 • 2 comentarios

La idea de una ruta que conectara Chicago, la gran metrópoli del Medio Oeste, con la costa del Pacífico fue concebida por unos hombres de negocios de Oklahoma e Illinois liderados por Cyrus Avery, considerado el padre de la Ruta 66.

La carretera comenzaba en la costa del lago Michigan. La región ya estaba bien comunicada con las grandes ciudades de la Costa Este: Boston, Filadelfia, Nueva York… por lo que Chicago era perfecta para abrir el camino hacia el oeste. Desde aquí, la Ruta se encaminaba hacia el sur, atravesando los estados de Illinois, Missouri y el extremo sudeste de Kansas. En Oklahoma giraba hacia el oeste, atravesando el norte de Texas, Nuevo México y Arizona, hasta llegar finalmente a California, el Estado Dorado. Pese a la creencia popular, la Ruta 66 no llegó nunca hasta el Pacífico, acababa en lo que era el inicio de la U.S. 101, lo que es hoy la intersección de Olympic Boulevard con Lincoln Boulevard. Sin embargo, tras su denominación como Ruta Histórica en la década de los 90, el final se desplazó hasta las playas de Santa Mónica, a fin de que los esforzados viajeros pudiesen bañarse en el océano tras tamaño recorrido.

La Ruta atraviesa ocho Estados y conecta muchas de las ciudades más importantes del Medio Oeste y del Sudoeste como Springfield (Illinois), San Luis (Missouri), Oklahoma City, Amarillo (Texas), Albuquerque (Nuevo México), Flagstaff (Arizona) y Los Angeles (California).

El recorrido es muy auténtico, al igual que sus gentes, uno de los atractivos del viaje. Desde sus inicios, esta carretera ha estado ligada a las migraciones hacia el Oeste, a California, la Tierra Prometida, donde siempre brilla el sol, las cosechas son abundantes y hay trabajo para todos. El escritor John Steinbeck documentó las primeras migraciones en su novela “Las uvas de la Ira”, y acuñó el término Mother Road (‘Carretera Madre’).

Posteriormente, la novela fue llevada al cine por el gran John Ford en 1940, con un jovencísimo Henry Fonda como protagonista:

Y es que los años 30 del siglo XX fueron especialmente duros en Estados Unidos. La caída de la Bolsa el 29 de octubre de 1929 desembocó en la Gran Depresión, una crisis económica mundial que provocó un aumento espectacular del paro y una bajada generalizada de los ingresos. Pero para los agricultores y ganaderos del Medio Oeste la situación se volvió insostenible tras el Dust Bowl (‘Tazón de Polvo’), una sequía que acabó con las plantaciones del valle del Mississippi, convirtiendo más tarde la tierra agrietada en polvo. Entonces, cientos de miles de personas que perdieron sus hogares, cargaron las pocas posesiones que les quedaban en camionetas y se fueron hacia el oeste en busca de trabajo. A estos emigrantes se los llamó Oakies, porque en su mayoría procedían de Oklahoma, aunque también afectó a otros estados como Missouri, Kansas o Nebraska.

Estos fueron los primeros usuarios de la Ruta 66. De hecho, muchos pueblos por los que pasaba crearon campamentos o campos para motoristas, donde los pobres y desamparados viajeros podían dormir en su coche de manera gratuita. Un par de décadas más tarde se había convertido en el corredor Este-Oeste favorito de camioneros y turistas. Así se levantaron miles de estaciones de servicio, restaurantes, cafés, bares, mercados y atracciones turísticas. La mayoría han sido ya pasto del tiempo pero unos pocos establecimientos de la época permanecen abiertos como antaño, decididos a ofrecer cobijo y alimento a los cansados viajeros. En todos ellos encontrarás el tradicional libro de visitas donde pueden contemplarse dedicatorias de gente venida de todo el mundo, personas que con su ilusión mantienen viva esta mítica carretera.

Ese espíritu emprendedor, el sueño de viajar hacia el Oeste en pos de un futuro mejor, sigue impregnando a la gente de los pueblos que atraviesa la Ruta. La 66 hay que recorrerla sin prisas. Los habitantes del centro de Estados Unidos son gente muy abierta y amable que vive pausadamente y que siempre está dispuesta a charlar un rato. Don’t you want to be friendly? (‘¿No quieres ser amistoso?’), te preguntan sino te ven muy conversador. Es su forma de ver la vida. Son curiosos, se acercan a preguntar qué haces, te dan la bienvenida y se despiden con un Enjoy America! Se nota que están orgullosos de su país.

RUTA 66 (yIII), Estados Unidos

RUTA 66 (I), Estados Unidos

•octubre 5, 2012 • 25 comentarios

País: Estados Unidos

Longitud total: 3.939km

Altitud: 0 – 2.286m

Localización: De Chicago (N 41° 52.750 W 087° 37.500) a Los Angeles (N 34° 00.850 W 118° 29.884)

Mejor época para recorrer: Es posible disfrutar del recorrido durante todo el año. A lo largo de sus casi 4.000 kilómetros, habrá tramos en los que nos parecerá que estamos circulando solos, incluso en verano cuando se concentran el mayor número de desplazamientos.

Película: Cars (John Lasseter, Joe Ranft, 2006). La película de Pixar es un homenaje en toda regla a la Ruta 66. Para crear la ciudad de Radiator Springs se inspiraron en Peach Springs, una de las localidades que atraviesa la Ruta a su paso por Arizona. La cinta pone de relieve el declive de la 66 tras la construcción de las grandes autopistas interestatales.

Y llegamos a la Madre de todas las carreteras… La Ruta 66 se ha convertido con el paso de los años en todo un icono de la contracultura norteamericana. Abordada desde todas las artes, la 66 es algo más que una simple carretera; es un mito, es una suerte de viaje iniciático, la búsqueda del sueño americano tantas veces reflejada por el mundo del cine.

Pese a que desde 1985 no figura en la Red de Carreteras Federales de Estados Unidos, en los últimos años ha recuperando parte del esplendor perdido gracias al esfuerzo de cientos de asociaciones y miles de incondicionales que han logrado su señalización como Historic Route 66 (Ruta Histórica 66).

Esta carretera supuso un antes y un después en las comunicaciones terrestres en Norteamérica. Hasta su llegada, la única forma de cruzar el país de este a oeste era a lomos del ferrocarril. El recorrido se estableció el 11 de noviembre de 1926, aunque no se señalizó hasta el año siguiente. Originalmente discurría de Chicago a Los Angeles con un recorrido total de 2.448 millas (3.939 kilómetros), aunque en la actualidad os aseguro que haréis muchos más kilómetros para seguirla debido a la dificultad para encontrar algunos de los tramos más antiguos.

La Ruta 66 formó parte de la Red de Carreteras Federales de Estados Unidos durante casi 60 años. Durante ese tiempo se convirtió en la principal ruta comercial y la mayor arteria turística hacia la costa oeste. La gente que prosperó en aquella época a la orilla de la carretera fue la misma que años más tarde luchó por mantenerla viva cuando comenzaron a construir las nuevas autopistas interestatales.

La U.S. 66 fue descatalogada (es decir, oficialmente retirada de la Red de Carreteras de Estados Unidos) el 27 de junio de 1985, después de decidirse que la carretera ya no era relevante y haber sido reemplazada por completo por la autopista. En la actualidad sólo es posible recorrer algunos de estos tramos originales ya que la Ruta ha sido reemplazada paulatinamente por las interestatales I-55, I-44, I-40, I-15 e I-10, lo que convierte el recorrido en toda una aventura.

  Millas Kilómetros
ILLINOIS 301 484
MISSOURI 317 510
KANSAS 13 21
OKLAHOMA 432 695
TEXAS 186 299
NEW MEXICO 487 784
ARIZONA 401 645
CALIFORNIA 314 505
TOTAL (in 1926) 2.448 3.940

Fuente: National Route 66 Association

Antes del siglo XX, la Costa Oeste de los Estados Unidos estaba tremendamente aislada del resto del país por grandes barreras naturales. Aventurarse más allá de las Rocosas era muy peligroso ya que implicaba afrontar rutas sin señalizar y sin mantenimiento alguno. Además, en todo el recorrido había muy pocos servicios públicos o recursos para los viajeros, y estaba el peligro añadido de las numerosas tribus indias que poblaban ese territorio.

Hasta tal punto era así, que antes de la construcción del ferrocarril transcontinental en el año 1867, era más rápido y seguro navegar alrededor del extremo sur de Sudamérica que tratar de cruzar el país. Las rutas pavimentadas en su mayoría terminaban en las Montañas Rocosas o al borde de los desiertos más al sur y los pioneros del Oeste americano eran los únicos que se jugaban la vida internándose en el salvaje Oeste.

RUTA 66 (II), Estados Unidos

SA CALOBRA, España

•septiembre 17, 2012 • 1 comentario

País: España

Longitud total: 13km

Altitud: 800m

Localización: Serra de Tramuntana, al norte de la isla de Mallorca (N 39º 51.0089 E 2º 47.5919)

Mejor época para recorrer: Si vas en verano podrás darte un chapuzón en la preciosa cala del Torrent de Pareis, aunque el tráfico de autobuses de turistas en esta época es realmente denso. Si realmente quieres disfrutar del trayecto y de un tranquilo paseo por la playa, es mejor decantarse por primavera y otoño. En invierno hay probabilidades de encontrarnos la carretera nevada.

Película: Cloud Atlas (Tom Tykwer, Andy Wachowski y Larry/Lana Wachowski, 2012). Las calas de Sa Calobra forman parte de algunas de las escenas más impactantes del nuevo film de los hermanos Wachowski (responsables de la trilogía Matrix), que se estrenará en nuestro país en febrero de 2013.

Volvemos de las vacaciones con el objetivo de recorrer nuestra primera carretera en territorio nacional. El destino no podría ser mejor. Nos desplazamos hasta las Baleares para visitar una de las islas más bellas de nuestra geografía: Mallorca. Será maravilloso, como decía la canción…

La carretera de Sa Calobra, la culebra en castellano, es una vía estrecha excavada en la piedra que transcurre paralela al Torrent de Pareis, en plena Serra de Tramuntana. Tomando como punto de referencia la localidad de Escorca, arrancamos nuestro vehículo y nos dirigimos por la Ma-10 hacia el oeste hasta llegar a un antiguo viaducto del siglo XIX. Tras pasar por debajo de sus arcos veremos el desvío hacia Sa Calobra.

El diseño de esta carretera, obra del ingeniero Antonio Pavetti, fue muy osado para su época. Los trabajos de construcción se llevaron a cabo en 1932 sin la ayuda de máquinas de ningún tipo. La vía, fruto de los planes de mejora de carreteras impulsados por la II República, logró salvar un desnivel de 800 metros en poco más de 13 kilómetros y para su construcción fue necesario desalojar 31.000 metros cúbicos de roca viva.

El itinerario está marcado por la escasa anchura de la calzada y la sucesión de curvas cerradas, con varias enlazadas en “s”. Pero esta carretera es especialmente famosa por dos tramos muy especiales. El primero de ellos es el estrecho paso esculpido en la piedra por el que a duras penas pasa a día de hoy un autobús moderno.

La segunda gran atracción de la vía es el “nus de corbata” o nudo de corbata, una de las pocas curvas de más de 300º que quedan en España. En su momento supuso un hito de la ingeniería de carreteras en nuestro país.

A nuestra llegada, la antaño tranquila y silenciosa Sa Calobra nos recibirá con los brazos abiertos. Un hotel y varios restaurantes nos permitirán reposar tras la frenética bajada y podremos darnos un baño en las aguas color turquesa de esta parte del mar Mediterráneo.

Una vez aquí, merece la pena recorrer el trayecto que separa la localidad de la desembocadura del Torrent de Pareis, un cañón de 3 kilómetros de longitud. Para ello es imprescindible recorrer un paso peatonal de unos 300 metros que bordea los acantilados y atravesar un pasadizo horadado en la roca, que nos conducirá finalmente hasta la hermosa cala donde desagua este torrente.

El Torrent de Pareis fue declarado Monumento Natural en 2003 y es recorrido por miles de excursionistas cada verano, cuando el curso se interrumpe y sus pozas de agua se encuentran prácticamente secas.

La disposición de la costa en este punto, hundida entre acantilados de más de 200 metros de altura tras varios siglos de erosión, la convierte en un magnífico auditorio natural al aire libre, escenario cada mes de julio del tradicional concierto de Sa Calobra.

 
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