TROLLSTIGEN ROAD, Noruega

•abril 12, 2012 • 1 comentario

País: Noruega

Longitud total: 6km

Altitud: 858m

Localización: Valle de Isterdalen, al noroeste de Noruega (N 62º 27.4494 E 7º 40.2238)

Mejor época para recorrer: Desde finales de mayo hasta finales de octubre, si el tiempo lo permite. El resto del año permanece cerrada por la nieve.

Película: Troll hunter (André Øvredal, 2010). Los trolls ocupan un lugar destacado en la mitología escandinava. El cine también ha tratado en alguna ocasión esta especie de “obsesión” de los noruegos. El último exponente es este falso documental, muy en la línea de La bruja de Blair.

Trollstigen, la escalera del troll. Con este peculiar nombre bautizaron los noruegos una de las carreteras más impresionantes del país. Con una inclinación media del 9% y un total de 11 curvas en horquilla, esta ruta cubre el tramo comprendido entre las ciudades de Åndalsnes y Valldal (109 kilómetros en total), en la comarca de More og Romsdal, al norte de la región de los fiordos. Al ser una vía muy virada y estrecha, no está permitido el acceso de vehículos de más de 12,4 metros de longitud.

Procedentes de la mitología escandinava, los trolls están muy presentes en la vida rural noruega a través de los cuentos y leyendas tradicionales. A grandes rasgos, se representan bajo dos formas: los grandes, de piedra y muy feos, viven en las montañas y sólo salen por la noche bajo distintas apariencias para poder engañar al ser humano. Los pequeños se parecen a los duendes, viven en grupo en los bosques y cazan y pescan. De hecho, en la carretera hay señales que alertan de su presencia 😉

Esta escalera serpentea desde la base del valle de Isterdalen hacia la cima Stigrøra, a 858 metros sobre el nivel del mar. El recorrido se encuentra flanqueado por tres grandes montañas que confirman su majestuosidad: Kongen (Rey), Dronningen (Reina) y Bispen (Obispo). En su camino salva la cascada Stigfossen, cuyas aguas se precipitan desde una altura de 320 metros.

Como la mayoría de carreteras noruegas, la Trollstigen Road permanece cerrada por la nieve durante los meses más fríos, abriéndose al tráfico generalmente desde finales de junio a finales de octubre, siempre que la climatología lo permita.

La carretera fue inaugurada el 31 de julio de 1936 por el rey Haakon VII. Para su construcción se siguió el antiguo camino rural Kløvstien, que durante cientos de años supuso una importante vía de comunicación entre Romsdalen y Sunnmøre. Actualmente, el antiguo sendero ha sido restaurado y es posible seguirlo a pie en un trayecto de dos horas, desde el que tendremos unas vistas privilegiadas del valle y las montañas colindantes.

Esta es sólo una de las opciones que ofrece este viaje. El valle de Isterdalen cuenta con numerosos atractivos que hacen aún más interesante la visita. Hay varias opciones disponibles para los amantes del turismo activo (senderismo –a pie y en bicicleta–, paseos en canoa, esquí, rafting…) y, una vez recorrida la Trollstigen Road, podemos continuar viaje hasta la ciudad de Geiranger y realizar un crucero por su fiordo, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Otra opción a tener en cuenta es tomar el tren de Rauma, que cubre el recorrido Åndalsnes-Bjorli-Dombås, galardonado por las guías Lonely Planet el año pasado.

Para alojarse existen también multitud de opciones para todos los bolsillos en las inmediaciones, desde campings a hoteles y resorts de lujo. Además, el Gobierno noruego terminó el año pasado los trabajos para la creación de un centro de visitantes y museo en la cima de la carretera, así como varios miradores panorámicos nuevos sobre el vacío, que ofrecen unas vistas del recorrido y de la cascada que cortan la respiración.

El aeropuerto más cercano es el de Molde. Si se prefiere llegar en coche desde Oslo, habrá que prepararse para un viaje de 6 horas. De cualquier forma, si visitamos esta parte de Noruega debemos aprovechar para realizar otra ruta en coche que se encuentra, sin duda, entre las más espectaculares del mundo: la Carretera del Atlántico, que veremos en el próximo post.

TRANSFĂGĂRĂȘAN ROAD, Rumanía

•abril 5, 2012 • 1 comentario

País: Rumanía

Longitud total: 92km

Altitud: 2.042m

Localización: Al sur de los Cárpatos (N 45º 40.1349 E 24º 35.3288)

Mejor época para recorrer: Verano. La carretera permanece cerrada de octubre a junio por la nieve.

Película: Drácula, de Bram Stoker (Francis Ford Coppola, 1992). La Transfăgărășan une las regiones de Valaquia y Transilvania, tierra de hoces y vampiros 😉

Abandonamos los Alpes para desplazarnos hasta los dominios de Vlad el Empalador. En pleno corazón de Rumanía se encuentra la Transfăgărășan Road, o DN7C, la segunda carretera pavimentada de mayor altitud del país. Construida como ruta militar estratégica, sus 92 kilómetros de curvas recorren de norte a sur las secciones más altas del sur de los Cárpatos, entre el pico más alto del país, el Moldoveanu, y el segundo más alto, el Negoiu. La carretera conecta las regiones históricas de Transilvania y Valaquia, y las ciudades de Sibiu y Piteşti.

Esta carretera, relativamente desconocida hasta hace unos años como destino turístico, fue construida entre 1970 y 1974, durante el mandato de Nicolae Ceauşescu, en respuesta a la invasión de Checoslovaquia de 1968 por parte de la Unión Soviética. Ceaușescu debió pensar aquello de que “cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”, y quiso asegurar el rápido acceso militar a través de las montañas en caso de que los soviéticos intentasen repetir el movimiento. Consecuentemente, la carretera fue construida principalmente por las fuerzas armadas, con un alto coste financiero y humano, ya que se usaron cerca de 6.000 toneladas de dinamita sólo en la cara norte, y, según informes oficiales, cuarenta soldados perdieron la vida durante la construcción.

La carretera alcanza los 2.042 metros de altitud y cuenta con una climatología muy cambiante. Habitualmente, se cierra al tráfico entre los meses de octubre y junio, aunque dependiendo del tiempo puede permanecer abierta hasta finales de noviembre o sufrir cortes puntuales por la nieve incluso en agosto.

La Transfăgărăşan es una carretera atractiva y supone un desafío para todo tipo de conductores. Debido a la topografía, la velocidad media está en torno a los 40 km/h. Junto al Paso de Stelvio, la Transfăgărășan se está convirtiendo en los últimos años en uno de los destinos favoritos de los amantes del motor, incluso por encima del recorrido italiano. A ello, cómo no, ha contribuido el programa Top Gear:

Iniciamos nuestro recorrido en la ciudad de Sibiu. Estamos ante una carretera de montaña con muchas curvas –aunque no tan cerradas como las que hemos visto en los Alpes hasta ahora- y rampas pronunciadas. De hecho, su sección norte sirve de escenario habitual para la etapa reina del Tour de Rumanía de ciclismo.

Se recorre de norte a sur. En nuestro camino nos encontraremos con un viaducto y cinco túneles. Durante el periodo estival se llena de turistas (recordad que sólo está abierta al tráfico durante julio, agosto y septiembre, normalmente), en su mayor parte rumanos, que suben a pasar el día. Es una carretera que se presta a ello ya que los márgenes de la carretera son bastante generosos en la mayor parte de tramos y permiten aparcar el coche tranquilamente y disfrutar de las vistas.

Cerca del punto más alto, el lago Bâlea, la carretera atraviesa el último de estos túneles, de 884 metros y sin iluminación, el más largo de Rumanía de estas características. Junto a este lago glaciar, podremos disfrutar de un hermoso balneario y del primer hotel de hielo del Este de Europa, accesible en coche durante el verano a través de la Transfăgărăşan y en funicular el resto del año.

A lo largo de la Transfăgărăşan podremos obtener información de la historia de esta carretera, en localidades como Curtea de Argeş y Cartisoara. La creciente oferta turística permite al viajero reposar sus huesos y reponer fuerzas en algunos de los restaurantes y apartamentos situados en los márgenes de la carretera.

Una de las mayores atracciones del recorrido, en su tramo más meridional, es la fortaleza Poienari, residencia del temible Vlad III el Empalador, príncipe que sirvió de inspiración para el personaje de Drácula, en la novela homónima del escritor irlandés Bram Stoker, adaptada en infinidad de ocasiones a la gran pantalla. Junto a la carretera encontraremos un área de parking y un camino formado por 1.480 peldaños que conducen hacia las ruinas del castillo. Un consejo, llevad cuello alto para la visita y una ristra de ajos en el bolsillo por si a alguien se le ponen los colmillos largos 😉

COL DE TURINI, Francia

•marzo 27, 2012 • 2 comentarios

País: Francia

Longitud total: 32km

Altitud: 1.607m

Localización: Alpes marítimos (N 43º 58.3975 E 7º 23.2844)

Mejor época para recorrer: De finales de primavera a principios de otoño. En invierno, la presencia de hielo y nieve en la calzada convierten sus horquillas ciegas en las más peligrosas de los Alpes.

Película: Ronin (John Frankenheimer, 1998). Película irregular pero con las mejores persecuciones de coches del cine contemporáneo. Esta escena se sitúa en los alrededores de la ciudad de Niza, muy cerca del Col de Turini.

Continuamos nuestro viaje por los Alpes, aunque esta vez en su vertiente más occidental. Nos encontramos en el sur de Francia, en los denominados Alpes marítimos, a pocos kilómetros de la chic Costa Azul, por lo que el glamour durante el trayecto está asegurado 😉

Situado en el Parque Nacional de Mercantour, a tan sólo 50 kilómetros de Niza, el Col del Turini es recorrido todos los años por entusiastas del automóvil con ganas de lucir sus bólidos. Son frecuentes las concentraciones de superdeportivos, clásicos y contemporáneos, organizadas por diferentes clubes de automovilismo en la cima del Turini, por lo que resulta fácil el avistamiento de este tipo de utilitarios…

Pero si por algo es realmente famoso este paso de montaña entre los amantes del automovilismo es por su estatus de tramo mítico del Rally de Montecarlo. Es conocido como la noche del Turini, debido a que durante muchos años se corría de noche y los aficionados se situaban en las cunetas al calor de hogueras para soportar el frío.

El tramo tiene una longitud aproximada de 32km y se disputa entre las localidades de Sospel y La Bollène, generalmente, aunque también a la inversa. Es un tramo muy sinuoso cuyo récord de velocidad obra en poder del piloto noruego Petter Solberg con un Subaru Impreza WRC en 2002, con una media obtenida de 89,4 km/h. Sin embargo, la prueba ha sido dominada tradicionalmente por pilotos mediterráneos. Carlos Sáinz ganó aquí en tres ocasiones en 1991, 1995 y 1998.

Para que comprobéis la espectacularidad del tramo en invierno, os dejo un video actual de Walter Röhrl, ganador del Rally de Montecarlo en cuatro ocasiones con cuatro marcas diferentes en la década de los 80 del pasado siglo, con el mítico Audi Quattro de 1984:

Una vez recuperado el aliento… entremos en materia. Comenzaremos la ascensión desde la población de La Bollène-Vésubie. Los 11,6 kilómetros de subida no ofrecen concesión alguna, con una sucesión de curvas cerradas y horquillas ciegas que harán las delicias de los más experimentados conductores. Este tramo es sin duda el más desafiante del Turini, quedando reservado exclusivamente para los profesionales durante la época invernal. Las extremas condiciones meteorológicas y las características especiales de la carretera –el camino es poco más que un carril sobre una cornisa, con una pared de roca en el lado izquierdo y una prolongada caída al lado derecho– desaconsejan la subida para los conductores noveles.

Tras completar la ascensión y disfrutar de la conducción por las curvas cerradas y horquillas ciegas de la carretera, llegaremos a la cima del Turini, donde se encuentra el famoso Hôtel des Trois Vallées, un lugar donde hospedarse o, simplemente, darnos un homenaje por haber hecho cumbre 😉

Tras coronar el Col de Turini, comenzaremos el descenso hacia Sospel para disfrutar del último tramo de la etapa, en este caso de manera más relajada ya que se reduce el número de horquillas. A 12 kilómetros se encuentra La Moulinet, hermosa población alpina rodeada de pinos, hayas y abetos, en la que podremos detenernos para disfrutar de un tranquilo paseo. Por su posición estratégica, fue escenario de intensos combates durante la retirada del ejército alemán en 1945, y cuenta con varias fortificaciones que se conservan como testigos del mayor conflicto armado del siglo XX.

Durante nuestra rápida visita a La Moulinet podremos visitar también la pequeña capilla de Notre Dame de la Menour, a la que se accede por una larga escalinata.

Conforme seguimos descendiendo hacia Sospel nos encontramos con un nuevo tramo de curvas en horquilla. En ocasiones, veremos como las paredes de roca, situadas a tan sólo unos centímetros de distancia, reflejan la luz emitida por los discos de freno, que brillan intensamente en cada frenada, lo que nos hará despedirnos del Col de Turini con un gesto de satisfacción.

STELVIO PASS, Italia

•marzo 21, 2012 • 1 comentario

 

The_Stelvio_pass

País: Italia

Longitud total: 41km

Altitud: 2.758m

Localización: Alpes italianos (N 46° 31.716 E 010° 27.180)

Mejor época para recorrer: Sólo se encuentra abierta de junio a septiembre, pero es recomendable evitar la temporada alta –julio y agosto– y acometerla entre semana.

Película: Un trabajo en Italia (Peter Collinson, 1969). Aunque la mayor parte de la película está ambientada en la ciudad de Turín y alrededores, justo en el lado opuesto de los Alpes italianos, refleja a la perfección el espíritu de recorrer las sinuosas curvas de Stelvio a bordo de un deportivo… además, es muy divertida 😉

Comenzamos nuestro recorrido en la cordillera de los Alpes, un lugar que, como ya veréis, visitaremos en numerosas ocasiones. En este caso, acometemos su vertiente italiana para recorrer una de las carreteras de montaña más famosas del mundo, especialmente desde que el programa británico Top Gear la nombró “la carretera más excitante del planeta”.

En pleno corazón de los Alpes, justo en la frontera entre Italia y Suiza, se encuentra el Paso de Stelvio, una de las carreteras más deseadas por los moteros en la actualidad y escenario en numerosas ocasiones de épicas batallas sobre dos ruedas, en este caso sin motor de combustión, desde que el Giro de Italia lo atravesará por primera vez en 1953, con victoria de Fausto Coppi sobre Hugo Koblet.

Su horquilla de 60 vueltas, 48 de ellos en el lado norte numeradas con piedras, son un desafío para los conductores. El camino original fue construido entre 1820 y 1825 por el Imperio Austríaco para conectar la antigua provincia de Lombardía con el resto de Austria, comprendiendo una subida de 1.871 m. El ingeniero y gerente del proyecto fue Carlo Donegani (1775-1845). Desde entonces, la ruta ha cambiado muy poco.

El Stelvio tiene un importante uso deportivo durante los meses que se encuentra abierto, de junio a septiembre. Son muchos los ciclistas y motociclistas que recorren sus curvas durante la temporada estival. Situada a 2.758 metros sobre el nivel del mar, es la segunda carretera asfaltada más alta de los Alpes.

Si se quiere disfrutar de la verdadera atracción de esta carretera, el muro en zigzag, es obligatorio acometerla desde el lado noroeste, tras atravesar el impresionante Parque Nacional del Stelvio antes de iniciar el ascenso. Este paseo nos llevará a través de varios tramos espectaculares de los bosques alpinos y muchos kilómetros de carreteras amplias antes de llegar al pie del paso.

El recorrido es realmente impresionante y cuenta con paisajes inolvidables, ofreciendo vistas excepcionales desde la orilla de la carretera. Debido al creciente interés despertado por este paso, se ha convertido en uno de los más transitados de los Alpes. El hecho de que sólo permanezca abierto entre junio y septiembre tampoco ayuda a descongestionarlo, por lo que es recomendable evitar los meses de temporada alta, julio y agosto, y recorrerlo entre semana para evitar ir detrás de un ejército de ciclistas y motoristas durante toda la subida.

De regreso hacia Bormio todavía podremos disfrutar de unas increíbles vistas, pudiendo aparcar en los descansos de la carretera y tomar fotos del valle.

Los residentes de los Alpes han pasado siglos tratando de perfeccionar el arte de vivir en cuestas empinadas y a fe que lo han conseguido. La Stelvio Pass es una carretera de montaña peligrosa pero que ofrece panorámicas espectaculares que, seguramente, nos dejará un recuerdo imborrable en la retina.

Bienvenidos al blog

•marzo 19, 2012 • 3 comentarios

Mis primeros recuerdos de viaje están asociados al coche, a aquellas interminables carreteras secundarias que serpenteaban por nuestra geografía, atravesando pueblos y ciudades en la prehistoria de las circunvalaciones.

Desde que tengo uso de razón, me han interesado los coches. Este gusto por la automoción, unido a una cinefilia cultivada a lo largo de los años, han transformado esos recuerdos en una verdadera pasión por conducir y viajar, aunque la economía y el tiempo libre suelen echar el freno de mano.

En este blog recorreremos las carreteras más espectaculares del mundo, ya sea por su trazado, por el interés de las atracciones que las jalonan o por la experiencia en sí de recorrerlas. Intentaremos, en la medida de lo posible, salirnos de los circuitos turísticos oficiales y descubrir terrenos todavía inexplorados. Los viajes son un reflejo de nosotros mismos y de cómo vemos la vida, y a mi me gusta que las cosas vayan sobre ruedas.

En Vive la carretera hablaremos de viajes, pero también de cine, música o literatura, porque el origen de estos trayectos muchas veces está ligado a la cultura popular. Recorrer una carretera o visitar una localización que hemos visto en innumerables ocasiones en la gran pantalla siempre convierte el viaje en una aventura personal con un puntito de nostalgia. Muchas rutas que veremos forman parte ya de la cultura o la iconografía mundial; otras están aún por descubrir.

Así que, abróchate el cinturón, y acompáñame en un recorrido mágico por las carreteras más increíbles del planeta.